Esta es una critica dirigida al mal hábito de
la lectura y escritura de los niños y jóvenes en El Salvador. Por muchos años
la educación de El Salvador, y no solo El Salvador sino la de muchos países en América
Latina y El Caribe, se ha caracterizado por crear todo a través de competencia
intelectual, pero no por engrandecer las habilidades emocionales y
comunicativas, entre otras que ayudan mucho al desarrollo de la personalidad,
la autoestima, la creatividad, la aceptación personal, la originalidad.
Entre una de las discapacidades que la educación,
tanto en familias como la escuela, posee es la falta de leer y escribir de
manera correcta. Existe un deseo profundo en la forma de enseñar de las
escuelas y colegios para que los niños y jóvenes lean y escriban, pero no existe
un manejo eficaz en la enseñanza, ya que se busca imponer la lectura a través
de laboratorios, exámenes, guías de análisis con preguntas ya establecidas; todos
estos métodos son vano pues no son bien utilizados o no son los correctos para
interactuar con la personalidad de cada uno de los estudiantes, quienes tienden
a ser personas impacientes que solo optan por hacer actividades de poco tiempo.
Si bien las características de los estudiantes están dadas como se mencionaba
anteriormente, debería de haber por parte de los educadores una capacidad de pararse
frente a todos sus estudiantes y decir las palabras mágicas “ahora vamos a leer
y hacer un pequeño análisis sobre la lectura, lo vamos a hacer divertido e
interactivo, ya lo verán” por la contra parte en ese instante existe una reacción
por parte de los educandos casi así: “Ay, no ya viene ese/esa viej@ loc@ con
sus ondas, ni ganas de leer que traemos ahora” y es que la cultura que muchos salvadoreños
es así y no hay responsabilidad por hacer las cosas bien.
A su vez
el hogar salvadoreño se caracteriza por ser el inspirador de muchas de las actividades
que niños y jóvenes realizan a diario, por ejemplo, comer algo en específico,
valores, costumbres, juegos, aficionarse por un equipo de fútbol, entre otras,
pero pocas veces por implementar la lectura y la escritura. Lastimosamente así
se encuentra la situación en El Salvador y no hay responsabilidad absoluta por
enseñar. Las actividades que desde pequeños los niños van aprendiendo propician
a la lectura, pero no se logra percibir por los familiares de esta manera, un
ejemplo de eso es los cubos de construcción que traen impresas letras y números,
esos son los primeros pasos en a comprensión de la lectura y escritura, pero no
se desarrollan con optimas visiones, el hogar tiende a ser vago y perezoso en
esa función que son las indispensables.
Tanto escuela o colegio como el hogar tendrían que
ser los impulsores de la lectura y escritura. el libro “Los juegos del duende.
El taller del lector y el escritor” dice que la lectura propicia a una imaginación
activa, creativa, inquieta, entre otras; que produce la creación de mundos
propios u otros, un ejemplo claro es cuando se lee un libro de ciencia ficción cualquiera,
en el momento de lectura la mente comenzara a desarrollar un mundo acorde a la
realidad de la persona lectora, las escenas que se crearan en la mente serán probablemente
diferentes a la de otras personas, pero existirá ese elemento que hace que se quiera
seguir viendo ese tipo de imágenes y recordarlas en un cierto momento, la
originalidad entrara en campo y ayudara a
la persona a dar el siguiente paso, escribir. Escribir es un arte y pocos se interesan
por desarrollarla, pero debe se existir métodos que motiven a chicos y jóvenes a
desarrollar las habilidades de escritura, puesto que la escritura ahora en día
debe de ser lo esencial en todo tipo de estudiante, profesional u otros.
Los chicos y jóvenes salvadoreños no tienen la
culpa por completo de no tener interés por la lectura y la escritura, puesto
que existe, y lamentablemente, un régimen por la búsqueda de enseñar imponiendo
ambas como una obligación para pasar la materia, para hacer exámenes y otros, a
su vez no se desarrollan desde pequeño estas habilidades. El Salvador tiene un
reto grande en las manos de cada uno de los hogares e instituciones educacionales
por mejorar los métodos de enseñanzas, métodos que ayuden a desarrollar la
imaginación y comunicación de los chicos y jóvenes. Leer y escribir son las
bases para ser una persona con originalidad.
Blog realizado con fines educativos, por: Gabriela Sosa, José Pérez y Rodrigo Cruz
Link al libro: "Los juegos del duende: el taller del lector y el escritor" de Jorge Ramírez Caro.

Comments
Post a Comment